Ten a tus amigos cerca y a tus enemigos más cerca...
sí, sí, algo así era y tenía toda la razón, pero mira qué curioso, si no tengo enemigos.-
nque no te ilusiones la respuesta siempre fue un no” nos reiremos más todavía y tú probablemente me dirás que te pusiste a pololear con la Francisca por despecho “porque era tu mejor amiga no más” sí, eso me dirás y yo le diré que no le resultó porque yo sabía que encontraba a la Francisca medio tonta y con algo de razón, si yo le decía que la fibra vegetal eran esos hilitos que tenían las palmeras y ella me creía. Es que siempre he sido buena para carrilear.
Después le confesaré al Daniel que siempre me gustó, que siempre me imaginaba llamándolo cuando el estuviera en el Don Bosco, porque yo estaba segura de que iba a quedar, que nunca entendí como le pudo gustar esa jirafa con cara de ratón y no yo. Reiremos nuevamente, luego le diré a la Francisca que me hacía sentir re-bien cuando decía que mi pelo olía rico, me gustaría tanto recordar qué champú ocupaba en ese entonces, ahora ya no causo ese efecto.
Me encantaría que conversáramos de todas esas cosas que en su momento fueron dramones y resolver dudas con las que he vivido hasta hoy. Es que a veces recordando esas banalidades me siento re-bien.
sa asquerosa nebulosa blanca en ellas. Tergiversar frases. Mal interpretar las palabras. Sonreír por alegorías al suicidio. Sentir que la vida anda bien, pero de la manera incorrecta. Pensar que lo urgente le quita tiempo a lo importante. Falsear la importancia de los asuntos.
Paranoia, psicosis, esquizofrenia, depresión o algo por el estilo sería el trastorno que encontraría cualquier entendido en la materia si analizara todas estas situaciones, pues para mi no significan nada más que bienestar&diversión.